Algunos creen que hay que reformar la Constitución Provincial porque ya no se adapta a la realidad de la Provincia. Otros, en cambio, creen que hay que dejarla como está.
Algunos creen que hay que reformar la Constitución Provincial porque ya no se adapta a la realidad de la Provincia. Otros, en cambio, creen que hay que dejarla como está.
Es importante el temario planteado, pero te hago una sugerencia: es necesario incluir, para su discusión dos puntos que he pensado mucho, desde la experiencia de la función y por un ejemplo tomado en España.
En los temas municipales hay que incluir:
1) Control de legalidad. ( En los municipios chicos y medianos, aunque a veces hay un Asesor Letrado, no es suficiente. Debe haber un control previo permanente. En España hay un funcionario independiente y ‘comarcal’, que atiende a varios municipios. y cubre esta función muy bien. Lo paga la Provincia y no depende del gobierno local. ( por darte el ejemplo de mi pueblo: aquí el Secretario de Gobierno es el Asesor Letrado. Una barbaridad¡ propia del gobierno Conservador que supimos conseguir) Buena parte de los conflictos locales provienen de esta falta.
2) Control de Cuentas. Hay que discutir el modelo actual. En la mayoría de los pequeños municipios es un cuerpo ad-honorem, que se reune una vez por semana o menos. Actúa post-gasto, cuando actúa. También esto genera conflictos, dudas, imputaciones ( a veces falsas), pero es urgente una solución mejor.
Un abrazo.
Tito Abecasis
Podemos ver todos los días como se ha desvirtuado un principio fundamental de la actividad política de una sociedad que es, a mi entender, la necesidad excluyente de que las personas que ocupen cargos políticos electivos, sean movilizadas principalmente por la necesidad de contribuir con la sociedad a la que pertenecen.
Nuestro sistema electoral actual, nos obliga como “deber cívico” a votar en todas y cada una de las elecciones, estemos o no interesados en la activad política; de hecho todos deberíamos estar interesados.
Sin embargo este sistema no obliga a quienes son elegidos para cumplir las funciones para las cuales se han postulado por propia voluntad y supuesta convicción política de realizar su aporte a la sociedad.
Vemos cotidianamente, luego de una elección, como uno u otro candidato ya electo analiza si ocupará o no dicho cargo. ¿Si unos pocos meses atrás se postuló como candidato y luego de una ardua, costosa e interminable campaña electoral logró su cometido, porqué ahora dudar en si asumir o no?. ¿No será que la verdadera motivación no era ocupar el cargo para contribuir con la sociedad?. ¿No será que la verdadera motivación era una especulación política?. ¿Tal vez para utilizarlo como trampolín político, y al poquísimo tiempo de asumir como vicegobernador presentarse como candidato a intendente, ya que de meses atrás no era ni siquiera reconocido como habitante de la provincia?. ¿O tal vez para que el segundo candidato a una banca por la legislatura pudiera asumir, luego de la renuncia del primero, ya que de haber encabezado una lista no hubiera logrado su cometido?. ¿O simplemente para evitar que gane el puesto otro partido, postulándose a la candidatura ya sabiendo que no asumirá el cargo ya que lo espera un puesto diplomático en el exterior? Hasta hemos llegado al absurdo de tolerar que un candidato se postulara para mas de un cargo público en una misma elección sabiendo de antemano que defraudaría ineludiblemente a unos u otros electores.
La pregunta correcta entonces sería: ¿No debería el sistema electoral evitar estos manejos obscenos de los cargos públicos electivos?
Como contribución a la reforma política provincial, y creyendo que es un buen lugar para empezar, creo que si bien obviamente no es posible obligar a nadie a ocupar un cargo, bien se podría inhabilitar a ocupar cargos públicos, por el mismo período de tiempo por el cual fue electo, a:
Aquel candidato electo que no asumiera sus funciones.
Aquel candidato electo que luego de asumir un cargo público renunciase a él sin haber cumplimentado al menos las tres cuartas partes del período por el cual fue electo.
De esta manera, además de evitar los manejos indebidos del proceso electoral, lograríamos que los ciudadanos, quienes debemos concurrir a votar obligatoriamente, sepamos que quien elijamos tendrá el deber cívico de representarnos ya que como lo establece la Constitución, es el pueblo el que delega el poder de deliberar y gobernar a sus representantes y tal delegación de poder no puede ser tomada tan a la ligera por ningún ciudadano tanto por el elector como por el elegido.
Facundo Barrera
Est. Ing. Electrónica
Camila
Después de leer estos comentarios compruebo lo de siempre, que estan los que lo intentan y los que los critican. Estos últimos, los que nunca hacen nada por mejorar nada y creen que parándose en la vereda del frente a criticar basta para pretender realizar algún cambio, siendo que lo que hacen es justamente lo contrario. Desaniman a los que bien o mal se la juegan e intentan transformar una situación adversa. Y no se trata de no ser crítico, de reflexionar y tomar acciones aunque sean pequeñas para cambiar algo. Estoy seguro que los que escriben así de la Comisión no hacen absolutamente nada y son los típicos hoscos malhumorados de siempre. Por supuesto que no simpatizo con todos los integrantes de la Comisión y que sean los únicos que pueden hacer. (Como bien dice el artículo quizás no sirva de nada). Pero fueron elegidos, nuevamente, bien o mal por su trayectoria amplia y diversa y al menos intentarán cambiar algo…(y que venga de Schiaretti, a mi que me importan si al final sirve para algo). Y me imagino que no será tan fácil que estas personas con todas sus diferencias se pongan de acuerdo para realizar una Reforma Política en Córdoba. Así y todo lo intentan. La política es una herramienta que podemos usar todos. Hay que restablecer el vínculo con la política, y aceptar con paciencia una participación plural, negociar, buscar consensos y no enojarse inmediatamente sin darles la oportunidad a los que por lo menos lo intentan. Los intolerantes de siempre pareciera que se alegran de los fracasos de los que lo intentan para comprobar que es por eso que no participan, por que no se puede cambiar nada. Y de esa manera se sienten aliviados por no hacer nada más que criticar. BASTA!!! Les demos una oportunidad antes de criticar…pónganse en el lugar de los otros, que estan trabajando, discutiendo fuerte entre ellos y a ad honorem…. Después critiquemos en forma pro positiva…A ver si de esa manera y de a poco vamos cambiando la sociedad en que vivimos, que por supuesto siempre va a tener imperfecciones, puntos de injusticia y a mejorar…eso es lo lindo que tiene….Que las cosas pueden cambiar.